El verdadero triunfo, /el prestigio propio, /que decía Juan Benet, la
verdadera y sublime gloria solitaria estribarían pues en no ser
descubierto en el escondite, no ser reconocido. "La gloria noctura de
ser grande no siendo nada", que decía Pessoa. Después de todo, ya hace
años que surgió la prregunta entre nosotros y muchos nos hicimos sobrio
eco de ella. Hablo de cuando nos preguntábamos, casi obsesivamente, qué
era exactamente un autor.
/Exploradores del abismo de Enrique Vila-Matas, p. 280/
Te quiero más que a la salvación de mi alma
Catalina en Abismos de pasión de Luis Buñuel
DON FELIX Y LAS GALAXIAS
aDon Félix se convierte en un caballero yoda.
LEVANTA EL CUCHILLO SI QUIERES A ISAAC
Fe tened vida poseed
la fe es de ciego, no de adivino es
ciego es Apoxiomeno Orestes ciego es
palpando el monte el mismo monte es
(el adivino dice
y río y monte y montaña
lo siempre sido es)
Fe tened vida poseed
griego es filosofía hebreo sabiduría
tres estados cruza el hombre y el tercero no lo sé
lo que es. Vida poseed
pues distinto de grandeza es poseído
si grandeza es deseado
y así es.
De Edgard en Stephane. Barcelona: Tusquets, 1971. p.61
COSAS POTENTES DE GEORGE STEINER
Esa reflexión se parece a algunos aspectos de su libro, donde discute la confrontación cultura-medios y el futuro de la cultura.
La cultura del futuro no será nuestra cultura. La cultura elitista y humanista que conocemos sólo pertenece a unos cuantos. Recuerde que voy a cumplir ochenta años y empecé antes de cumplir los veinte a publicar artículos sobre por qué la cultura no se enfrentaba al fascismo o a los nazis ¿Qué ocurrió? Aquí tenemos países con culturas superiores, tenemos las mejores escuelas, el mejor teatro, la mejor música. Y estos países nuestros se han convertido en infiernos. Y no sólo los países, sino que hay artistas grandes que se unen al fascismo. Nunca he dejado de hacerme esta pregunta, y aunque no tenga la respuesta, sí puedo decir que la cultura y el humanismo no son enteramente inocentes ni positivos. Walter Benjamin decía que toda gran obra está colocada encima de una montaña de inhumanidad. Es una verdad incómoda.
Lo es.
Pero no seamos enteramente pesimistas. Fíjese en la cantidad de gente que asiste a las exposiciones, los museos están llenos de personas, en los conciertos no se cabe. Son signos muy positivos. Sí, lamento la cantidad de librerías que se están cerrando, y que sean más rentables ahora las industrias de la pornografía y de la droga. Esto es lo que uno debería preguntarse: ¿cómo puede ser que estas industrias sean las más poderosas en el universo del que estamos hablando? Estamos en peligro, sí, pero también es cierto que hay signos positivos. Nunca debemos olvidar que durante el esplendor de Florencia, en los tiempos de Miguel Ángel, Leonardo y los Medici, cada mes morían asesinadas muchas personas bajo el Ponte Vecchio. Nos olvidamos de cuánta salvajada ha existido en las grandes culturas.
¿Y el futuro?
¿Qué nos depara el futuro si evitamos la guerra? Evitar la guerra supone problemas de superpoblación. Mire los jóvenes: se aburren, un día van a acabar con los viejos, no sabrán qué hacer con ellos. Somos un animal muy primitivo. Hay peces y virus que son más antiguos que el hombre. Tal vez estemos sólo al principio de nuestra historia. Quizá no hayamos aprendido a unir nuestro instinto y nuestro raciocinio.
Qué panorama.
Es muy fácil sentarse aquí, en esta habitación, y decir: “¡El racismo es horrible!”. Pero pregúnteme lo mismo si se traslada a vivir a la casa de al lado una familia jamaicana que tiene seis hijos y escuchan reggae y rock and roll todo el día. O cuando mi asesor venga a casa y me diga que desde que se mudó a mi lado la familia jamaicana el valor de mi propiedad ha caído en picado. ¡Pregúnteme entonces! En todos nosotros, en nuestros hijos, y por mantener nuestra comodidad, nuestra supervivencia, si rascas un poco, aparecen muchas zonas oscuras. No lo olvide. Mire el problema vasco. ¡Cuánto me equivoqué con este tema! Cuando el asunto del IRA estaba llegando a su fin, publiqué un artículo considerando que con ETA pasaría lo mismo. Y no, ETA sigue matando.
¿Qué pasa? ¿Cuál es su opinión?
No lo sé. Ese idioma tan misterioso es muy raro, muy poderoso. Quizá por eso a alguna de esa gente le resulta tan imposible aceptar el mundo exterior. Pero no estoy seguro de nada. De lo que sí que no tengo dudas es de que es un problema gravísimo.
¿Insinúa que el idioma es la raíz del problema?
Quizá. Pero, cambiando de tema, me han dicho que hay una universidad en España en la que es obligatorio hablar en gallego.
Igual que es obligatorio en Cataluña compartir el catalán con el castellano.
¡Pero no me compare el catalán con el gallego! El catalán es un idioma importante, con una literatura impresionante. Pero el gallego ¿por qué ha de ser obligatorio en una universidad?
Porque dicen que es una parte esencial de su identidad.
Pero eso significa que vamos a seguir dividiéndonos en pequeños grupos regionales, y eso despierta el odio étnico, como el que existe en los Balcanes. ¡Fíjese también en lo que está ocurriendo en Bélgica!
La cultura del futuro no será nuestra cultura. La cultura elitista y humanista que conocemos sólo pertenece a unos cuantos. Recuerde que voy a cumplir ochenta años y empecé antes de cumplir los veinte a publicar artículos sobre por qué la cultura no se enfrentaba al fascismo o a los nazis ¿Qué ocurrió? Aquí tenemos países con culturas superiores, tenemos las mejores escuelas, el mejor teatro, la mejor música. Y estos países nuestros se han convertido en infiernos. Y no sólo los países, sino que hay artistas grandes que se unen al fascismo. Nunca he dejado de hacerme esta pregunta, y aunque no tenga la respuesta, sí puedo decir que la cultura y el humanismo no son enteramente inocentes ni positivos. Walter Benjamin decía que toda gran obra está colocada encima de una montaña de inhumanidad. Es una verdad incómoda.
Lo es.
Pero no seamos enteramente pesimistas. Fíjese en la cantidad de gente que asiste a las exposiciones, los museos están llenos de personas, en los conciertos no se cabe. Son signos muy positivos. Sí, lamento la cantidad de librerías que se están cerrando, y que sean más rentables ahora las industrias de la pornografía y de la droga. Esto es lo que uno debería preguntarse: ¿cómo puede ser que estas industrias sean las más poderosas en el universo del que estamos hablando? Estamos en peligro, sí, pero también es cierto que hay signos positivos. Nunca debemos olvidar que durante el esplendor de Florencia, en los tiempos de Miguel Ángel, Leonardo y los Medici, cada mes morían asesinadas muchas personas bajo el Ponte Vecchio. Nos olvidamos de cuánta salvajada ha existido en las grandes culturas.
¿Y el futuro?
¿Qué nos depara el futuro si evitamos la guerra? Evitar la guerra supone problemas de superpoblación. Mire los jóvenes: se aburren, un día van a acabar con los viejos, no sabrán qué hacer con ellos. Somos un animal muy primitivo. Hay peces y virus que son más antiguos que el hombre. Tal vez estemos sólo al principio de nuestra historia. Quizá no hayamos aprendido a unir nuestro instinto y nuestro raciocinio.
Qué panorama.
Es muy fácil sentarse aquí, en esta habitación, y decir: “¡El racismo es horrible!”. Pero pregúnteme lo mismo si se traslada a vivir a la casa de al lado una familia jamaicana que tiene seis hijos y escuchan reggae y rock and roll todo el día. O cuando mi asesor venga a casa y me diga que desde que se mudó a mi lado la familia jamaicana el valor de mi propiedad ha caído en picado. ¡Pregúnteme entonces! En todos nosotros, en nuestros hijos, y por mantener nuestra comodidad, nuestra supervivencia, si rascas un poco, aparecen muchas zonas oscuras. No lo olvide. Mire el problema vasco. ¡Cuánto me equivoqué con este tema! Cuando el asunto del IRA estaba llegando a su fin, publiqué un artículo considerando que con ETA pasaría lo mismo. Y no, ETA sigue matando.
¿Qué pasa? ¿Cuál es su opinión?
No lo sé. Ese idioma tan misterioso es muy raro, muy poderoso. Quizá por eso a alguna de esa gente le resulta tan imposible aceptar el mundo exterior. Pero no estoy seguro de nada. De lo que sí que no tengo dudas es de que es un problema gravísimo.
¿Insinúa que el idioma es la raíz del problema?
Quizá. Pero, cambiando de tema, me han dicho que hay una universidad en España en la que es obligatorio hablar en gallego.
Igual que es obligatorio en Cataluña compartir el catalán con el castellano.
¡Pero no me compare el catalán con el gallego! El catalán es un idioma importante, con una literatura impresionante. Pero el gallego ¿por qué ha de ser obligatorio en una universidad?
Porque dicen que es una parte esencial de su identidad.
Pero eso significa que vamos a seguir dividiéndonos en pequeños grupos regionales, y eso despierta el odio étnico, como el que existe en los Balcanes. ¡Fíjese también en lo que está ocurriendo en Bélgica!
INCIPIT 59. IMPOSTURA / ENRIQUE VILA-MATAS
Todas las tardes el trayecto en tranvía en dirección a La Luna, que era su café favorito. Tanto el doctor Vigil como su secretario envejecían en ese monótono recorrido, hablando siempre de lo mismo. De cómo para ellos, pese al trato diario con los dementes, ya no había en su trabajo cambios ni margen alguno para la novedad. Y de cómo la experiencia les había enseñado que la locura no era nada atractiva, sino más bien profundamente aburrida. Todos los días, a la salida del trabajo del manicomio, comentaban la falta de genialidad de los locos. Les gustaba hablar de esto en el tranvía. Luego, en La Luna, pedían una botella de anís del Mono y, antes de hablar de toros o de fútbol, bebían en silencio mientras recordaban las ilusiones perdidas. Todas las tardes, unos sorbos de anís para evocar los malos tragos de la vida. Todo monótono y gris, ligeramente nimio. Así iban pasando los días, con su parsimonia estéril y aplastante. Así llegó ese
INCIPIT 58. EL DIFUNTO FILANTROPO / GEORGES SIMENON
Un trabajo molesto
La primerísima toma de contacto entre el comisario Maigret y el difunto, con el que viviría durante semanas en la más desconcertante de las intimidades, se produjo el 27 de junio de 1930 en circunstancias a la vez triviales, penosas e inolvidables.
Inolvidables sobre todo porque, desde hacía una semana, la Policía Judicial recibía nota tras nota anunciando la llegada del rey de España para el día 27 y recordando las medidas que debían tomarse en semejante caso.
Ahora bien, el director de la Policía Judicial estaba en Praga, donde asistía a un congreso de la Policía Científica. El subdirector, debido a la enfermedad de uno de sus hijos, se había marchado a su casa de campo, en la costa normanda.
Maigret era el más antiguo de los comisarios, y debía ocpuarse de todo, en medio de un calor sofocante, con unos efectivos que las vacaciones reducían al mínimo.
Fue también el 27 de junio, de madrugada, cuando se descubrió en la Rue de Picupos el cadáver de la dueña de una mercería.
INCIPIT 57. SUSPENSE / JOSEPH CONRAD

En la ladera de una árida montaña, cuya cresta pelada dibujaba en lo alto del cielo oscuro un contorno resplandeciente y fantasmal, un brillo enrojecía las fachadas de los palacetes de mármolque allí se agolpaban. El sol invernal se estaba poniendo por el Golfo de Génova. Más allá de la inmensa costa, hacia el este, el cielo era como un cristal oscurecido. También el mar abierto aparecíacristalino con una pátina púrpura en la que la luz de la tarde se demoraba como si quisiera aferrarse al agua. Las velas sin viento de unas cuantas felucas lucían rosadas y alegres, inmóviles en la penumbra que de todo iba adueñándose. Todas las proas se dirigíanhacia la soberbia ciudad. Al abrigo del largo embarcadero que teníauna torre circular y achaparrada en el extremo, el agua del puerto se había ennegrecido. Una embarcación mayor con velas cuadradas
INCIPIT 56. EL LORO DE FLAUBERT / JULIAN BARNES

1
EL LORO DE FLAUBERT
Seis norteafricanos jugaban a al petanca al pie de la estatua de Flaubert. Se oían limpios chasquidos por encima del estruendo de la circulación atasacada. Con una final e irónica caricia con la yema de los dedos, una mano morena lanzó una esfera plateada que aterrizó, botó pesadamente y trazó una curva acompañada de un lento esparcimiento de polvo duro. El lanzador se congeló en una elegante estatua temporal: las rodillas no desdobladas del todo, y la mano derecha extáticamente extendida. Me llamó la atención una arremangada camisa blanca, un antebrazo desnudo y una mancha en el envés de la muñecaa. No era un reloj, como pensé al principio, sino una calcomanía de colores: el rostro de un santón político muy admirado en el desierto.
Permitaseme que comience con la estauta: la de arriba, la permanente, la inelegante , la que llora lágrimas cúpricas, la imagen legada de ese hombre de suelta corbata de lazo, chaleco de ángulos rectos, pantalones holgados, mostacho desordenado, y aspecto receloso, friámente distante. Flaubert no devuelve la mirada. Desde la Place des carmes vuelve la vista hacia el sur, en dirección a la catedral, a la ciudad que despreciaba, y que a su vez le ha ignorado casi siempre. Mantiene la cabeza defensivamente alzada: sólo las palolmas pueden ver en toda su dimensión la calvicie del escritot.
Esta estatua no es el original. Los alemanes se llevaron al
13
MARIAS POP
Pues resulta que JM es pop y yo sin enterarme...
Respuesta (y nuevas preguntas)
No me cabe duda de que algunos lectores habrán adivinado ya que el texto A es el segundo libro de cuentos de Javier Marías, Cuando fui mortal (1996), y el texto B es la quinta novela de Ray Loriga, El hombre que inventó Maniatan (2004). El libro pop de Marías se integra en una vertiente particular de la cultura de masas: la literaria, que tiene medios y modos de difusión que van desde una sección de El País Semanal hasta el aparato de distribución y propaganda de su editorial; el libro de Loriga, que es una manifestación peculiar de alta cultura, tiene que ver con una presentación pública de autor que usa algunos recursos de la mercadotecnia literaria, a todas luces mucho más modestos y limitados que el anterior. Como he tratado de demostrar, la cuestión no se reduce a quién vende más o quién ha tenido más fortuna con las agente literarias: estos dos factores son posteriores y derivados respecto de una concepción de la literatura que, en el primer caso, es pop y mainstream –aunque el carácter denotativo de su autor y de sus referentes le hagan pasar por alta cultura-, y en el segundo es afterpop –aunque la percepción usual de su autor y de sus referentes la haga pasar por pop expresivo. Me importa subrayar que lo que acabo de hacer es un comentario técnico y no un acto de crítica evaluativa: no he dicho, ni he dado a entender, qué libro me parece mejor, y no he arrojado a Loriga contra Marías. Lo que me preocupa es un asunto bien distinto, y a fe mí más trascendente que los goces o disgustos privados: ¿cómo se explica que el discurso crítico, publicitario y académico sobre marías siempre ponga en primer lugar nombres como “Marcel Proust” o “Henry James” y nunca el de Marshall Maculan, y en cambio la literatura descriptiva sobre Loriga hable de “pop neoyorkino” y “joven norteamericano” y nunca de metaficciónn crítica? ¿No es la recepción más usual de estos textos, y de otros que podrían mencionarse, una reescritura que les hace decir, en el sentido en que Eco definía la sobrelectura, “algo que manifiestamente no dicen” ¿Quién hace esa sobrelectura y quién la difunde?
En: Eloy Fernández Porta: Afterpop: la literatura de la implosión mediática, p. 21
Respuesta (y nuevas preguntas)
No me cabe duda de que algunos lectores habrán adivinado ya que el texto A es el segundo libro de cuentos de Javier Marías, Cuando fui mortal (1996), y el texto B es la quinta novela de Ray Loriga, El hombre que inventó Maniatan (2004). El libro pop de Marías se integra en una vertiente particular de la cultura de masas: la literaria, que tiene medios y modos de difusión que van desde una sección de El País Semanal hasta el aparato de distribución y propaganda de su editorial; el libro de Loriga, que es una manifestación peculiar de alta cultura, tiene que ver con una presentación pública de autor que usa algunos recursos de la mercadotecnia literaria, a todas luces mucho más modestos y limitados que el anterior. Como he tratado de demostrar, la cuestión no se reduce a quién vende más o quién ha tenido más fortuna con las agente literarias: estos dos factores son posteriores y derivados respecto de una concepción de la literatura que, en el primer caso, es pop y mainstream –aunque el carácter denotativo de su autor y de sus referentes le hagan pasar por alta cultura-, y en el segundo es afterpop –aunque la percepción usual de su autor y de sus referentes la haga pasar por pop expresivo. Me importa subrayar que lo que acabo de hacer es un comentario técnico y no un acto de crítica evaluativa: no he dicho, ni he dado a entender, qué libro me parece mejor, y no he arrojado a Loriga contra Marías. Lo que me preocupa es un asunto bien distinto, y a fe mí más trascendente que los goces o disgustos privados: ¿cómo se explica que el discurso crítico, publicitario y académico sobre marías siempre ponga en primer lugar nombres como “Marcel Proust” o “Henry James” y nunca el de Marshall Maculan, y en cambio la literatura descriptiva sobre Loriga hable de “pop neoyorkino” y “joven norteamericano” y nunca de metaficciónn crítica? ¿No es la recepción más usual de estos textos, y de otros que podrían mencionarse, una reescritura que les hace decir, en el sentido en que Eco definía la sobrelectura, “algo que manifiestamente no dicen” ¿Quién hace esa sobrelectura y quién la difunde?
En: Eloy Fernández Porta: Afterpop: la literatura de la implosión mediática, p. 21
INCIPIT 55. LA CONCENCIA DE ZENO / ITALO SVEVO
1
PREFACIO
Yo soy el doctor de quien se habla en esta novela con palabras a veces poco lisonjeras. Quien conozca algo el psicoanálisis sabrá dar su justo valor a la antipatía que el paciente me profesa.
No voy a hablar de psicoanálisis porque de él se habla ya bastante en las páginas que siguen. Debo excusarme de haber inducido a mi paciente a escribir su autobiografía: los entendidos en psicoanálisis pondrán cara de asombro ante tanta novedad. Pero el paciente era viejo y yo esperé a que por vía de evocación reverdeciera su pasado; que la autobiografía fuese un buen preludio para el psicoanálisis. Hoy en día esa idea sigue pareciéndome buena porque me ha procurado resultados sorprendentes que hubieran sido mejores si el enfermo, en lo mejor, no se hubiese sustraido a la cura, estafándome el fruto del largo y paciente análisis de estas memorias.
Las publico por venganza y espero que le desagrade. Sepa, sin embrago, que estoy dispuesto a repartir con él los elevados beneficios que obtendré de esta publicación, con la condición de que reanude la cura ¡Si supiera cuántas sorpresas obtendría del comentario de las muchas verdades y mentiras que ha acumulado aquí¡
DOCTOR S.
PREFACIO
Yo soy el doctor de quien se habla en esta novela con palabras a veces poco lisonjeras. Quien conozca algo el psicoanálisis sabrá dar su justo valor a la antipatía que el paciente me profesa.
No voy a hablar de psicoanálisis porque de él se habla ya bastante en las páginas que siguen. Debo excusarme de haber inducido a mi paciente a escribir su autobiografía: los entendidos en psicoanálisis pondrán cara de asombro ante tanta novedad. Pero el paciente era viejo y yo esperé a que por vía de evocación reverdeciera su pasado; que la autobiografía fuese un buen preludio para el psicoanálisis. Hoy en día esa idea sigue pareciéndome buena porque me ha procurado resultados sorprendentes que hubieran sido mejores si el enfermo, en lo mejor, no se hubiese sustraido a la cura, estafándome el fruto del largo y paciente análisis de estas memorias.
Las publico por venganza y espero que le desagrade. Sepa, sin embrago, que estoy dispuesto a repartir con él los elevados beneficios que obtendré de esta publicación, con la condición de que reanude la cura ¡Si supiera cuántas sorpresas obtendría del comentario de las muchas verdades y mentiras que ha acumulado aquí¡
DOCTOR S.
INCIPIT 54 .SENILIDAD / ITALO SVEVO
Con las primeras palabras que le dirigió, quiso, desde el pricipio, prevenirla que no quería comprometerse en una relación demasiado seria. Es decir, habló poco más o menos así:
-Te amo mucho, y por tu bien, deseo que nos pongamos de acuerdo en ser muy cautos.
La palabra era tan prudente que resultaba difícil creer que era dicha por amor a otro; y de haber sido un poco más sincera, debiera haber sonado así:
-Me gustas mucho, pero en mi vida nunca podrás ser algo más que un jugete. Tengo otros deberes, mi carrera, mi familia.
¿Su familia? Una hermana, que no molestaba ni física ni miralmente, pequeña y pálida, unos años más joven que él, pero mayor por su carácter o, tal vez, por su destinbo. De los dos, él era el egoísta, el jove; ella vivía para él como una madre. olvidada de sí misma, pero eso no le impedía hablar de ella como de otro destino importante ligado al suyo y que pesaba sobre éste; y así, sintiendo las espadas cargadas con tanta responsabilidad, atravesaba la vida cautela, dejando de lado todos los peligros -pero también los goces y la felicidad-. A los 35 años encontraba, aún, en su alma, toda el ansia insatisfecha de placeres y de amor, y la amargura de no haberlos gozado, y en el cerebro, un gran mideo de sí mismo y de la debilidad del propio carácter, en realidad, más sospechada que sabida por experiencia.
La carrera de Emilio Brentani era más complicada, primero porque se componúa de dos ocupaciones
-Te amo mucho, y por tu bien, deseo que nos pongamos de acuerdo en ser muy cautos.
La palabra era tan prudente que resultaba difícil creer que era dicha por amor a otro; y de haber sido un poco más sincera, debiera haber sonado así:
-Me gustas mucho, pero en mi vida nunca podrás ser algo más que un jugete. Tengo otros deberes, mi carrera, mi familia.
¿Su familia? Una hermana, que no molestaba ni física ni miralmente, pequeña y pálida, unos años más joven que él, pero mayor por su carácter o, tal vez, por su destinbo. De los dos, él era el egoísta, el jove; ella vivía para él como una madre. olvidada de sí misma, pero eso no le impedía hablar de ella como de otro destino importante ligado al suyo y que pesaba sobre éste; y así, sintiendo las espadas cargadas con tanta responsabilidad, atravesaba la vida cautela, dejando de lado todos los peligros -pero también los goces y la felicidad-. A los 35 años encontraba, aún, en su alma, toda el ansia insatisfecha de placeres y de amor, y la amargura de no haberlos gozado, y en el cerebro, un gran mideo de sí mismo y de la debilidad del propio carácter, en realidad, más sospechada que sabida por experiencia.
La carrera de Emilio Brentani era más complicada, primero porque se componúa de dos ocupaciones
INCIPIT 53. SENILITA : ROMANZO / ITALO SVEVO
Subito, con le prime parole che le rivolse, volle avvisarla che non intendeva comprometersi in un arelaziones troppo seria. Parlò cioè a un dipreso cossí: - T'amo molto e per il tuo bene desidero ci si metta d'accordo di andare moloto cauti. - La paola era tanto rpudente ch'era difficile di crederla detta per amore altrui e un po' piú franca avrebbe dovuto suonare cossí: -Mi piace molto, ma nella mia vita non potrai essere giammai piú importante di un giocattolo. Ho altri doveri io, la mia carriera, la mia famigila.
INCIPIT 53. VENECIA : LA CIUDAD Y EL DESEO / VICTOR GOMEZ PIN
RUGGERO
En torno a san Marco por Río de Palazzo, Calle dei Fabbri o Mercerie, un hombre de mediana edad, con rasgos de vejez prematura, delgado y cubierto con una visera de lana beige, empuja un carrito de metal sobre el que se disponen cajas de esas bebidas -aguas minerales, aperitivos- que cabe encontrar en cualquier establecimiento convencional. La dificultad para, en las escalinatas de los mpontini, hacer reacer el peso del carro sobre las diminutas ruedas delanteras, revela cierta impericia en este oficio, muy apreciado en Venecia dada la imposibilidad de que el transporte por barca cubra la enrevesada trama de la ciudad. El hombre tiene una mirada permanentemente ausente y cuando alguien le hace un gesto de reconocimiento adopta una actitud temerosa y huidiza; actitud que se transforma en rictus doloroso si el reencuentro ocasional lo retrotrae al marco de sua ntigua tarea, si, por ejemplo, la persona se dirige a él haciendo preceder su nombre de un respetuosos signore.
El establecimiento en el que deposita la mercancía es un pretencioso bar-aperitivo, con estanterías repletas de bebidas muertas, donde bo cabe la imagen de una de las garrafas que las grandes barcas verdes o rojas descargan en los muelles próximos a trattorías o cantinas.
El hombre encontró este trabajo años atrás, cuando le fue arrancado el negociuo que para él constituía el universo, y para cierto ámbito de la ciuda, referencia.
En un recoveco de san leonardo, Ruggero, daba nombre a la taberna más concurrida y al mismo tiempo más severa, de Vencia. En las horas punta, no menos de 60 o 70 personas se apretaban ante el mostrador y en las mesas, donde había lugar para algunas mujeres, viudas de antiguos habituales, que allí encontraban refugio y palabra.
INCIPIT 52. VENECIA DE CASANOVA / FELIX DE AZUA
INTRODUCCION
Antaño, lo peor que podía sucederle a un individuo no era la muerte; este accidente, con ser grave, no se consideraba lo más funesto que podía caberle a uno en suerte. Vivir sin dignidad, ser deshonrado, o gozar de poca estima en la comunidad eran males mucho más temibles que el fallecimiento. Esto nos resulta extraño, habituados como estamos a comprobar la satisfacción de aquellos que viven en la deshonra, y la arrogancia con la que desafían la animadversión de las gentes, de la que incluso se ufanan.
Para nosotros no hay nada peor que la muerte y es ella lo más temido, porque la sociedad sólo conoce criterios de eficacia, es decir, criterios, en último término, económicos. Vivir es ahora un asunto sin relación alguna con la moral, a pesar de lo que predican los múltiples gerentes de la administración política. Sólo se considera vivo, es decir, individuo, a quien controla el poder económico, por canalla o rufián que sea. Y están muertos todos los restantes, o son, simplemente, masa.
EL LUGAR Y LA RUINA
El estado veneciano a comienzos del XVIII, o la Serenísima República, era, en términos administrativos, un archipiélago de colonias territoriales que hoy podríamos llamar "confederadas": Bassano, Crema, Peschiera, Treviso, Vicenza, Rovigno, Verona, Padua, Brescia, Bérgamo... Su frontera occidental llegaba hasta treinta kilómetros de Mil´´an, formando el conjunto de territorios llamados por los venecianos Terraferma; es decir, prolongación de la soberanía veneciana sobre la península italiana; denominación que por sí sola nos indica la existencia de una "nación" veneciana.
Antaño, lo peor que podía sucederle a un individuo no era la muerte; este accidente, con ser grave, no se consideraba lo más funesto que podía caberle a uno en suerte. Vivir sin dignidad, ser deshonrado, o gozar de poca estima en la comunidad eran males mucho más temibles que el fallecimiento. Esto nos resulta extraño, habituados como estamos a comprobar la satisfacción de aquellos que viven en la deshonra, y la arrogancia con la que desafían la animadversión de las gentes, de la que incluso se ufanan.
Para nosotros no hay nada peor que la muerte y es ella lo más temido, porque la sociedad sólo conoce criterios de eficacia, es decir, criterios, en último término, económicos. Vivir es ahora un asunto sin relación alguna con la moral, a pesar de lo que predican los múltiples gerentes de la administración política. Sólo se considera vivo, es decir, individuo, a quien controla el poder económico, por canalla o rufián que sea. Y están muertos todos los restantes, o son, simplemente, masa.
EL LUGAR Y LA RUINA
El estado veneciano a comienzos del XVIII, o la Serenísima República, era, en términos administrativos, un archipiélago de colonias territoriales que hoy podríamos llamar "confederadas": Bassano, Crema, Peschiera, Treviso, Vicenza, Rovigno, Verona, Padua, Brescia, Bérgamo... Su frontera occidental llegaba hasta treinta kilómetros de Mil´´an, formando el conjunto de territorios llamados por los venecianos Terraferma; es decir, prolongación de la soberanía veneciana sobre la península italiana; denominación que por sí sola nos indica la existencia de una "nación" veneciana.
INCIPIT 51. HISTORIA DE LOS BALCANES / PEDRO VOLTES
La nieve de los riscos está teñida de sangre de los cientos de miles de fugitivos de Kosovo que han sido expulsados de sus casas por gentes con las que convivían hasta hace poco tiempo. En el momento de escribirse este prólogo las potencias occidentales están dedicando un colosal esfuerzo militar para quebrantar, según dicen proponerse, la capacidad agresora de los serbios. Estos expulsan y atropellan a la etnia albanesa de Kosovo, igual que unos años atrás bombardeaban Sarajevo y exterminaban a los bosnios y antes guerreaban con los croatas.
¿Cuánto tiempo hace que en la península de los Balcanes no se goza ni de un lustro de paz completa? O, acaso con más exactitud: ¿Se ha disfrutado alguna vez de cinco años seguidos en aquella zona de Europa? En los Balcanes
¿Cuánto tiempo hace que en la península de los Balcanes no se goza ni de un lustro de paz completa? O, acaso con más exactitud: ¿Se ha disfrutado alguna vez de cinco años seguidos en aquella zona de Europa? En los Balcanes
INCIPIT 50. UNA CASA PARA SIEMPRE / ENRIQUE VILA-MATAS
YO TENIA UN ENEMIGO.
1
En realidad nada habría ocurrido si no nos hubieran dado aquel consejo tan realista.
-Alejaos del viejo porque está loco y cree que es el emperador de Abisinia.
No sólo no hicimos ni caso del consejo sino que éste reforzó la curiosidad que no sinspiraba el extravagante viejo que, paseando por aquella Niza de tibio sol invernal, gesticulaba teatralmente y daba órdenes a sus familiares, a los que confundía con los príncipes y ministros de su corte imperial.
Fuimos estrechando el cerco en torno al viejo, y así un día supimos que se llamaba Yazalde y que era un argentino de incalculable fortuna, al que sus herderos, con tal de no contrariarle, permitían todo tipo de rarezas y caprichos. Y pronto, bien pronto, un sol invernal, que ahora empapa lietralmente mi memoria, fue el silencioso testigo de nuestra primera toma de contacto con aquel viejo tan singulra que vestía trajes de su invención, de entre los que destacaba un vestido de gala compuesto de pantalones circenses, casaca roja de corte militar y botones dorados; en el cuello tres cruces bordadas y su nombre y rango: Martín Yazalde, emperador de Abisinia.
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En realidad nada habría ocurrido si no nos hubieran dado aquel consejo tan realista.
-Alejaos del viejo porque está loco y cree que es el emperador de Abisinia.
No sólo no hicimos ni caso del consejo sino que éste reforzó la curiosidad que no sinspiraba el extravagante viejo que, paseando por aquella Niza de tibio sol invernal, gesticulaba teatralmente y daba órdenes a sus familiares, a los que confundía con los príncipes y ministros de su corte imperial.
Fuimos estrechando el cerco en torno al viejo, y así un día supimos que se llamaba Yazalde y que era un argentino de incalculable fortuna, al que sus herderos, con tal de no contrariarle, permitían todo tipo de rarezas y caprichos. Y pronto, bien pronto, un sol invernal, que ahora empapa lietralmente mi memoria, fue el silencioso testigo de nuestra primera toma de contacto con aquel viejo tan singulra que vestía trajes de su invención, de entre los que destacaba un vestido de gala compuesto de pantalones circenses, casaca roja de corte militar y botones dorados; en el cuello tres cruces bordadas y su nombre y rango: Martín Yazalde, emperador de Abisinia.
INCIPIT 49. ESPAÑA / MANUEL VILAS
1.EL NOEVI O LA TECNOLOGIA DE LA REPETICION
Se trata de un procedimiento de "resurrección" de la verdad a partir de lo que pensaron los otros, nuestros semejantes. Su nombre técnico es Negativo Objetivable de Experiencia Vital, conocido como el Noevi. Pocas psicologías son capaces de soportar impertérritas el Noevi. Sin duda, se trata del método de tortura más importante de la historia de la humanidad. El Noevi consiste básicamente en el almacenamieto, archivo, procesamiento y selección de millones de horas de conversaciones. Todo surgió cuando Elmer Canter comenzó a investigar lo que él llamaba los negativos de la vida, es decir, aquellos sentimientos que acompañarond e forma invisible a la vida de una persona. canter era, en el fondo, un filósofo melancólico. Pensaba que la vida de una persona no bastaba en sí misma, ni bastaba con la conciencia de sí que esa vida generaba. Quiso saber qué pensaban los demás de la vida del semejante. El propio Elmer Canter comenzóa a grabar de forma delictiva (de forma "vampírica", lo llamaría él) conversaciones en las que sabía que su nombre y su persona serían objeto de comentarios. Puso micrófonos en lugares donde se reunía su propia familia, o amigos, o colegas de profesión (Elmer era profesor de teología). En la cocina de su cuñado puso un micrófono. Puso otro en casa de unos amigos. Otro en la sala de Juntas y en algún despacho de la Universidad en la que trabajaba. A Elmer no le intersaba el espionaje, no, Elmer era un teólogo de formación, noun periosista ni un aprovechado. No, él estaba invetigando la verdad, un raro campo de investigación
Se trata de un procedimiento de "resurrección" de la verdad a partir de lo que pensaron los otros, nuestros semejantes. Su nombre técnico es Negativo Objetivable de Experiencia Vital, conocido como el Noevi. Pocas psicologías son capaces de soportar impertérritas el Noevi. Sin duda, se trata del método de tortura más importante de la historia de la humanidad. El Noevi consiste básicamente en el almacenamieto, archivo, procesamiento y selección de millones de horas de conversaciones. Todo surgió cuando Elmer Canter comenzó a investigar lo que él llamaba los negativos de la vida, es decir, aquellos sentimientos que acompañarond e forma invisible a la vida de una persona. canter era, en el fondo, un filósofo melancólico. Pensaba que la vida de una persona no bastaba en sí misma, ni bastaba con la conciencia de sí que esa vida generaba. Quiso saber qué pensaban los demás de la vida del semejante. El propio Elmer Canter comenzóa a grabar de forma delictiva (de forma "vampírica", lo llamaría él) conversaciones en las que sabía que su nombre y su persona serían objeto de comentarios. Puso micrófonos en lugares donde se reunía su propia familia, o amigos, o colegas de profesión (Elmer era profesor de teología). En la cocina de su cuñado puso un micrófono. Puso otro en casa de unos amigos. Otro en la sala de Juntas y en algún despacho de la Universidad en la que trabajaba. A Elmer no le intersaba el espionaje, no, Elmer era un teólogo de formación, noun periosista ni un aprovechado. No, él estaba invetigando la verdad, un raro campo de investigación
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