Te quiero más que a la salvación de mi alma

Te quiero más que a la salvación de mi alma
Catalina en Abismos de pasión de Luis Buñuel
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INCIPIT 1.446. MECANISMOS INTERNOS / JM COETZEE


ITALO SVEVO

Un hombre-un hombre muy grande al lado del cual uno se siente muy pequeño- te invita a conocer a sus hijas con la idea de que escojas a una de ellas para desposarla. Son cuatro y todos sus nombres empiezan con A; tu nombre empieza con Z. Vas a verlas a su casa y tratas de iniciar una conversación amable, pero de tu boca no dejan de salir insultos. Te das cuenta de que estás haciendo chistes subidos de tono; esos chistes solo reciben como respuesta un silencio helado. En la oscuridad, susurras palabras seductoras a la A más bonita; cuando se prende la luz descubres que estabas cortejando a la A bizca. Te apoyas en tu paraguas con actitud despreocupada; el paraguas se parte en dos; todos se ríen.

Suena a pesadilla, o si no a uno de esos sueños que, en manos de un talentoso intérprete de sueños vienés, Sigmund Freud, por ejemplo, revelarían toda clase de cosas embarazosas sobre ti. Pero no es un sueño. Es un día en la vida de Zeno Cosini, protagonista de La coscienza di Zeno, una novela de !talo Svevo (1861- 1928). Si Svevo es un novelista freudiano, ¿lo es en el sentido de que enseña cómo la vida de la gente común y corriente está llena de lapsus y parapraxias y símbolos, o en el sentido de que, usando La interpretación de los sueños y El chiste y su relaci6n con el inconsciente y Psicopatología de la vida cotidiana, se inventa un personaje cuya vida interior parece salida de un manual freudiano?


INCIPIT 55. LA CONCENCIA DE ZENO / ITALO SVEVO

1
PREFACIO
Yo soy el doctor de quien se habla en esta novela con palabras a veces poco lisonjeras. Quien conozca algo el psicoanálisis sabrá dar su justo valor a la antipatía que el paciente me profesa.
No voy a hablar de psicoanálisis porque de él se habla ya bastante en las páginas que siguen. Debo excusarme de haber inducido a mi paciente a escribir su autobiografía: los entendidos en psicoanálisis pondrán cara de asombro ante tanta novedad. Pero el paciente era viejo y yo esperé a que por vía de evocación reverdeciera su pasado; que la autobiografía fuese un buen preludio para el psicoanálisis. Hoy en día esa idea sigue pareciéndome buena porque me ha procurado resultados sorprendentes que hubieran sido mejores si el enfermo, en lo mejor, no se hubiese sustraido a la cura, estafándome el fruto del largo y paciente análisis de estas memorias.
Las publico por venganza y espero que le desagrade. Sepa, sin embrago, que estoy dispuesto a repartir con él los elevados beneficios que obtendré de esta publicación, con la condición de que reanude la cura ¡Si supiera cuántas sorpresas obtendría del comentario de las muchas verdades y mentiras que ha acumulado aquí¡
DOCTOR S.

INCIPIT 54 .SENILIDAD / ITALO SVEVO

Con las primeras palabras que le dirigió, quiso, desde el pricipio, prevenirla que no quería comprometerse en una relación demasiado seria. Es decir, habló poco más o menos así:
-Te amo mucho, y por tu bien, deseo que nos pongamos de acuerdo en ser muy cautos.
La palabra era tan prudente que resultaba difícil creer que era dicha por amor a otro; y de haber sido un poco más sincera, debiera haber sonado así:
-Me gustas mucho, pero en mi vida nunca podrás ser algo más que un jugete. Tengo otros deberes, mi carrera, mi familia.
¿Su familia? Una hermana, que no molestaba ni física ni miralmente, pequeña y pálida, unos años más joven que él, pero mayor por su carácter o, tal vez, por su destinbo. De los dos, él era el egoísta, el jove; ella vivía para él como una madre. olvidada de sí misma, pero eso no le impedía hablar de ella como de otro destino importante ligado al suyo y que pesaba sobre éste; y así, sintiendo las espadas cargadas con tanta responsabilidad, atravesaba la vida cautela, dejando de lado todos los peligros -pero también los goces y la felicidad-. A los 35 años encontraba, aún, en su alma, toda el ansia insatisfecha de placeres y de amor, y la amargura de no haberlos gozado, y en el cerebro, un gran mideo de sí mismo y de la debilidad del propio carácter, en realidad, más sospechada que sabida por experiencia.
La carrera de Emilio Brentani era más complicada, primero porque se componúa de dos ocupaciones

INCIPIT 53. SENILITA : ROMANZO / ITALO SVEVO

Subito, con le prime parole che le rivolse, volle avvisarla che non intendeva comprometersi in un arelaziones troppo seria. Parlò cioè a un dipreso cossí: - T'amo molto e per il tuo bene desidero ci si metta d'accordo di andare moloto cauti. - La paola era tanto rpudente ch'era difficile di crederla detta per amore altrui e un po' piú franca avrebbe dovuto suonare cossí: -Mi piace molto, ma nella mia vita non potrai essere giammai piú importante di un giocattolo. Ho altri doveri io, la mia carriera, la mia famigila.

INCIPIT 48 / UNA VIDA / ITALO SVEVO

"Mamá :
"Justo ayer por la tarde recibí tu carta bonita y buena.
“No lo dudes, para mí tu gran carácter no tiene secretos; aún cuando no puedo descifrar una palabra, comprendo, o creo comprender, lo que quieres decir haciendo correr la pluma de ese modo. Releo muchas veces tus cartas; son tan sencillas, tan buenas, que se parecen a ti; son como fotografías tuyas.
“¡Amo hasta el papel en que escribes¡ Lo reconozco: es el que despacha el viejo Creglingi; al verlo recuerdo la calle principal de nuestro pueblecito, tortuosa pero limpia. Vuelvo a verme donde se ensancha formando una plaza, en medio de la cual está la casa de Creglingi, baja y pequeña, con el tejado en forma de sombrero calabrés. ¡La tienda es casi un agujero¡ El está dentro; atareado, vende papel, clavos, aguardiente, puros y sellos; es lento pero tiene los ademanes agitados del que quiere darse prisa sirviendo a 10 personas; es decir, sirviendo a una y vigilando a las otras nueve con sus ojos inquietos.
“Dale muchos recuerdos de mi parte. ¿Quién iba a decirme que tendría tantas ganas de volver a ver a aquel osazo avaro?
“No creas, mamá, que aquí esté mal; ¡soy yo el que

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