Didion y Babitz, Lili Anolink, p. 58
Movimiento #MeToo— si alguna vez
había que los hombres se aprovechaban de ella. Me miró abriendo mucho los ojos
detrás de aquellas gafas a lo Marilyn en Cómo casarse con un millonario. y dijo:
«¿Qué hombre podría aprovecharse de mí? Lo normal era que me acostara con ellos
antes de tener ocasión de aprovecharse».
Pero., por otra parte, hablaba
sin libertad alguna. No sacaba los trapos sucios o entraba en detalles impúdicos
a no ser que la empujaras a ello. E incluso así, no soltaba. Por ejemplo, una
vez tuve que preguntarle por el paquete de un antiguo novio suyo, el cantante
de Jim Morrison. (YO estaba comprobando la histona había contado otro antiguo
novio). «Sí, supongo que la polla de Jim era grande —dijo—. Yo no me di cuenta.
Las polllas grandes nunca formaron parte
de mi... —hizo una pausa tratando de pensar en la palabra justa— criterio».

No hay comentarios:
Publicar un comentario