Reina del grito, Desirée de Fez, p. 198
La casa invadida
SARA MESA, escritora
En Un amor, la protagonista alquila una casita y su casero,
que es una persona muy invasiva, entra incluso cuando está ella dentro. Es un
miedo que siempre se me ha manifestado a través de sueños, que alguien entrara
en mi casa c invadiera mi espacio. Yéndome un poco por el psicoanálisis, diría
que hay un miedo a la violación, porque ahí entran en tu intimidad. Además, en
los sueños se supone que la casa eres tú.
Este asunto de los límites de la privacidad y la intimidad,
de cómo una persona consigue entrar en tu vida hasta el punto de modificar tus
conductas y de hacer que te tengas que ocultar o que tengas que fingir... Eso
es un tema recurrente mío y es lo que realmente me da miedo: todo lo que
conlleva una pérdida de libertad con las personas que te rodean (y que muchas
veces, teóricamente, son quienes te quieren).

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