Koljós, Emmanuel Carrère, p. 379
ICARIA
El presente
La población de Ucrania se divide
hoy en dos bandos: los que luchan y los que no. Se supone que todo el mundo, al
menos los hombres, tiene que luchar, pero los más listos se las arreglan para
escaquearse. Inicialmente voluntarios, y cada vez más a menudo movilizados
contra su voluntad, los civiles que luchan son considerados héroes pero,
conforme la guerra se alarga y se empantana, ese heroismo se vuelve cada vez
más desesperado. Los que están en el frente tienen cada más claro que solo
volverán en un ataúd, u horriblemente mutilados. Las vidas de los combatientes
son vidas arruinadas. Inevitablemente, la unidad nacional de los primeros dias
se resquebraja. Los que sirven de carne de cañón ya no se contentan con mirar
por encima del hombro a los que se esconden y a los fugitivos. Los odian. No
les faltan motivos, como tampoco les faltan para temer que a la guerra con Rusia
la siga una guerra civil.
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