La dificultad del fantasma, Leila Guerriero, p. 125
La fecha de publicación de
Plegarias atendidas estaba prevista para 1968, pero se postergó una y otra vez.
«En 1971», se lee en la biografía de Clarke, «cuando ya se habían terminado
todos los plazos que Random House le había extendido, dijo: "La verdad es
que en el fondo no deseo realmente terminarlo. Porque se ha convertido en parte
de mi vida. Es como agarrar de pronto a un hermoso animal, o a un niño, a un
niño encantador, sacarlo al patio y pegarle un tiro en la cabeza, porque ya
nunca volvería a ser mío"
Plegarias atendidas nunca fue un
hermoso animal ni un niño encantador. En 1975, Esquire publicó el primer
capitulo, «Mojave». El segundo, titulado “La Cóte Basque, 1965”, se publicó en
1976 y ventiló, con nombres apenas disfrazados, intimidades humillantes de sus
amigas ricas: Lee Radziwill, Pamela Churchill, Babe Paley, Gloria Guinness.
Chismes, infidelidades, traiciones, cuentos acerca de sábanas de hotel bañadas
en sangre menstrual de las amantes de sus maridos. Todas se reconocieron, y las
casas de esas mujeres a quienes Capote había adorado se cerraron con desprecio.
Se transformó en un paria. Si en público decía que no le importaba -«¿Qué
creían, que estaban con un bufón contratado para divertirlos? No: estaban con
un escritor, y pagaron el precio»—, en privado se lamentaba horriblemente: «Yo
no quería herir a nadie. No creía que fuera a provocar tanto alboroto», le
decía a su amiga Joanne Carson.
No hay comentarios:
Publicar un comentario