Didion y Babitz, Lili Anolik, p. 186
En esa granja también vivía
Harrison Ford. “Harrison se aloiaba en un tipi en nuestra granja durante la
semana ´dijo Marshall-. Como pago del alquiler, nos construyó un gallinero y un
corral para la cabra. Los fines de semana se iba a su casa con Mary (su mujer)
y los niños. Todavía no actuaba porque se negaba a hacer televisión. En lugar
de eso hacía de carpintero. trabajaba para Joan y John Didion y les construyó
un porche”.
Construir. construir y nunca
acabar.
Joan Didion y John dejaban que
Harrison hiciera lo que quisiera en lo que respecta a la carpintería -dijo
Eve-. Tuvieron que esperar años a que acabara el balcón o el porche o lo que
fuera. A ver, sí que John esperaba de Harrison que se comportara como un carpintero
e hiciera el trabajo por el que le pagaba. Pero Harrison no lo hacía. Solo
andaba por ahí tirado fumando hierba. El único que comprendió cómo había que
tratarlo fue Fred Ross». Ross, un novio intermitente de Eve Babitz iba a ser el
director de reparto de American Graffiti (1973), la primera oportunidad de
Ford, y posteriormente el asesor de reparto de La guerra de las galaxias
(1977), la gran oportunidad de Ford. “Fred se compró una casa en Laurel Canyon
que se caía a trozos, había que renovarla entera. Fred hizo que Harrison
acabara todas las tareas que le encargó y sólo entonces convirtió a Harrison en
una estrella del cine”.
