Te quiero más que a la salvación de mi alma

Te quiero más que a la salvación de mi alma

INCIPIT 151. LA ADULTERA / THEODOR FONTANE

El consejero comercial Van der Straaten, residente en la Grosse Petristrasse 4, era uno de los financieros más reconocidos de la capital, una realidad que apenas se alteraba por el hecho de que su prestigio era más social que personal. En la bolsa gozaba de una consideración incondicional, pero en la sociedad ésta sólo era condicional. Si se prestaba oído a los rumores, el motivo se debía esencialmente a que había estado demasiado poco “fuera” y que había dejado pasar la ocasión de adquirir un lustre mundano convencional o, al menos, las maneras correspondientes a su posicicón en la vida. Algunos viajes muy recientes a parís o a Italia, que además nunca había prorrogado mas allá de algunas semanas, no habían cambiado nada fundamental en ese estado de cosas y habían dejado intactos tanto su sello específicamente local como su predilección por los refranes drásticos y las “frases hechas” locales del género más burdo. Van der Straaten –para presentarle con una de sus expresiones favoritas –“no quería hacer de su corazón una guarida de asesinos” y como hijo de gente rica se había

2 comentarios:

Blanca Andreu dijo...

Aunque sobre el tema del adulterio tengo muchísimas suspicacias, esta novela me encantó. Recuerdo una prosa limpia y dorada, y una historia que no dejaba el corazón quemado.

Pedro Incio Piñeiro dijo...

Gracias Blanca por tu nota; el autor es uno de esos antiguos que deberían ser recuperados. Yo lo leí por críticas de ese polaco-argentino, Gombrowicz, a quien, por cierto, no acabo de pillarle el toque, a pesar de todo lo bien que lo pone Vila-Matas - quien, por cierto, no tendría el guión entre apellidos más que porque quiere.
Un abrazo y dos besos
Pedro
NB Te has hecho seguidora dos veces, una con tu inagen y otra sin ella. Supongo que una puedes borrarla

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