Te quiero más que a la salvación de mi alma

Te quiero más que a la salvación de mi alma
Catalina en Abismos de pasión de Luis Buñuel
Mostrando entradas con la etiqueta Seksik Laurent. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Seksik Laurent. Mostrar todas las entradas

INCIPIT 1.482. KAFKA NO QUIERE MORIR / LAURENT SEKSIK


Kierling, 4 de junio de 1924

Nos, el doctor Hugo Hoffmann, médico diplomado de la Facultad de Viena, administrador del sanatorio de Kierling, certificamos, en conformidad con el artículo 29 del reglamento interno de dicho sanatorio, la siguiente declaración y damos fe de su autenticidad.

(Nota a la atención de la secretaría: envíese un historial clínico por partida doble al profesor Pick, en Praga, y al doctor Siegfried Liiwy, médico de cabecera y tío del paciente.)

Ayer, 3 de junio de 1924, certificamos el fallecimiento del paciente Franz Kafka, nacido el 3 de julio de 1883 en Praga, de Hermann y Julie Kafka, de profesión doctor en Derecho, residente en el domicilio familiar, empleado en la sede central del Instituto de Seguros de Accidentes Laborales del Reino de Bohemia en Praga, en excedencia de sus funciones.


-KAFKA, Franz, 1883-1926:


Kafka no quiere morir, Laurent Seksik, p. 298

-KAFKA, Franz, 1883-1926: representante prominente del grupo pragués de escritores alemanes (Max Brod, Gustav Meyrink, etc.)».

-Perdone -dijo ella con voz dubitativa-, pero Franz murió en 1924.

Él le echó una mirada fulminante y exclamó:

- ¿Quién eres tú para poner en duda las afirmaciones de la Enciclopedia literaria de la Academia de Ciencias de la URSS? ¿Crees saber más que un académico soviético? Si pone que Kafka murió en el 26, es que murió en el 26. Lo demás solo es revisionismo burgués. Y en adelante, no me interrumpas, te lo ruego. Prosigo: «Kafka escribió tres tomos de novelas y de relatos; los más notables, algunos de ellos inacabados, solo vieron la luz después de su muerte (bajo la dirección de Max Brod).

A las primeras obras de Kafka pertenece La metamorfosis, cuyo héroe es un hombre infinitamente solitario. Posteriormente, Kafka planteará el problema de la soledad de manera más concreta. Así, en El proceso, la soledad del héroe está determinada por su situación de acusado, en El castillo, por el hecho de que es un extranjero, y, en fin, en la novela América, por el hecho de que es un adolescente sin experiencia abandonado a su suerte en las difíciles condiciones de vida propias de la América contemporánea.

La oposición entre el hombre solitario y el mundo que lo rodea está presentada por Kafka de tal forma que el hombre solitario cede a la presión del medio.

La negación pesimista de la realidad en Kafka aparece sobre todo en el hecho de que la personalidad más capaz perece y de que el entorno pequeñoburgués, limitado y obtuso, triunfa.

Se puede considerar a Kafka como el portavoz de la psicoideología de una clase decadente o, por decirlo con mayor precisión, de un estrato social que entra en colisión contra su propia clase. Es un representante de la intelectualidad pequeñoburguesa

DORA


Kafka no quiere morir, Laurent Seksik, p. 270

-Mi primera pregunta, camarada Dora LaskDiamant, es sobre tu primer compañero -expuso Yuri a modo de introducción-. Me gustaría saber por qué, según tú, Franz Kafka no está traducido al ruso. ¿Por qué Kafka no está traducido al ruso y en cambio lo está en numerosos países? ¿Crees que nuestra lengua quizá no esté a la altura de sus textos, que no pueda captar la sutileza de su pensamiento? ¿Es posible que a toda la Nomenklatura entera se le haya pasado por alto la obra de tu marido? Algunos artículos que están en mi poder hablan de profeta visionario, otros de novelista de la Salvación, otros de novelista de la Gracia, de novelista de la Angustia, de novelista del Absurdo.¡Algunos incluso se atreven a compararlo con Dostoievski! ¡Dime la verdad! ¿En qué lado están sus personajes, en el del Bien o en el de la contrarrevolución? ¿Cómo tratan sus novelas a la clase trabajadora? ¿Calumnia Kafka la Revolución de Octubre o la celebra como debe ser? ¿Evoca al campesinado koljosiano? ¿Es tu Kafka un reaccionario sin patria, un escritor ajeno al proletariado, un kerenskista, un menchevique? ¿Ha ensalzado la grandeza del pueblo soviético y la mansedumbre de su líder? ¿Es el nihilista que asegura ser? ¿Su obra exalta la figura de Stalin, esperanza de todos los pueblos y luminaria de nuestras vidas? ¿O, por el contrario, se pone del lado de esos perros rabiosos trotskistas, del lado de los kulaks y los blancos? ¿Cuál es el sentido oculto de su obra? Nada tiene que quedar en la oscuridad, ya lo sabes. Dime si Kafka mantiene algún nexo con la literatura realista socialista.


EINSTEIN Y KAFKA


Kafka no quiere morir, Laurent Seksik, p. 270

-¿Se lo quieres pedir a Dios?

-Casi ... ¡A Einstein!

Ella se echa a reír, aunque sabe muy bien que, desde Princeton, donde ha encontrado refugio, Einstein tiene fama de responder a todas las solicitudes de petición de asilo que provengan de Alemania. Provee de recomendaciones firmadas de su puño y letra a diestro y siniestro, esos «afidávits » que la administración norteamericana exige para entrar en su suelo o permanecer en él. Se está convirtiendo en el Moisés de los judíos alemanes, al posibilitar que crucen el océano. Pero, ay, la misericordia del secretario de Estado norteamericano, el temible Cordel! Hull, tiene un límite. Y en materia de salvación de judíos, ese límite hace tiempo que ya se superó.

-¿Qué quieres decirle a Einstein?

El físico fue profesor antes de la guerra en la Universidad de Praga, donde Robert estudió quince años más tarde. Esto podría crear un vínculo. Aunque sobre todo quiere evocar a Kafka. En Praga, Einstein frecuentaba la casa de Berta Fanta, aquel salón literario del que Franz hablaba a menudo, donde incluso llegó a hacer alguna lectura. Tal vez los dos genios se cruzaron allí. Tal vez, en la misma velada, Kafka leyó extractos de La condena y Einstein tocó el violín. Pero su intención es contarle a Einstein que él es uno de los especialistas alemanes del tratamiento quirúrgico de la tuberculosis y que puede poner su saber, sus conocimientos y las técnicas operatorias desarrolladas en el hospital de la Charité al servicio de Estados Unidos.


K.


Kafka no quiere morir, Laurent Seksik, p.88

ontempla el cuerpo echado ante él, el rostro donde las sombras dibujan grietas profundas. El alma de Kafka no tardará en abandonar ese cuerpo. O, mejor dicho, no hay ningún alma que retener, ni antes ni después, la vida es una estación inmensa y desolada en la que se cruzan unos seres humanos movidos por esperanzas insensatas, que no hacen más que esperar trenes que no llegarán jamás. Nada acompaña, nada precede, nada prolonga el murmullo de nuestras almas atormentadas, de nuestros amores y nuestras penas, nadie aclarará jamás los misterios de nuestras vidas, nuestro insolente deseo y nuestras hechizadas memorias, nadie escucha nuestras plegarias, nadie puede redimir nuestras faltas. Eres polvo y al polvo volverás.


WIKIPEDIA

Todo el saber universal a tu alcance en mi enciclopedia mundial: Pinciopedia