Te quiero más que a la salvación de mi alma

Te quiero más que a la salvación de mi alma

INCIPIT 816. AL OTRO LADO DEL MURO: LA RDA EN SUS ESCRITORES

REGRESO
A finales de junio o comienzos de julio de 1945, tras nueve años de ausencia, fui uno de los primeros emigrantes en regresar a Alemania. Acababa de cumplir treinta años. El último año  de la guerra lo había pasado en Suiza. No fue fácil, pero había tenido algo de ich1ico en comparación con lo anteriormente vivido. Los aliados habían cerrado las fronteras tras la capitulación alemana e indicado a los estados limítrofes que no dejaran pasar a nadie a Alemania, para no dificultar la caza de criminales de guerra. Yo no podía atenerme a esas disposiciones. Tenía que cumplir encargos de mi organización, que coincidían del todo con mi impaciencia por volver a ver Alemania. Cambiar de país sin disponer de pasaporte se había vuelto una costumbre, y no sólo para mí. A doscientos metros de la frontera, que reconocí por un mojón, me esperaba un teniente francés con dos soldados y un jeep. Me llevaron al interior del país. Yo tenía una libreta militar francesa y un carné de refugiado suizo. En la primera ciudad el teniente ordenó a las autoridades que me dieran papeles y cartillas de racionamiento.

Todo el mundo sabe que, cuanto mayor se hace uno, más rápido pasan los años. Yo estaba dejando atrás una eternidad de nueve años. En ese tiempo había hecho escala hasta en veinte países -sería la expresión correcta, ya que en varios de esos países sólo estuve unos días, pero en el fondo no asimilé ninguno, ni siquiera aquellos en los que permanecí más tiempo.

No hay comentarios:

WIKIPEDIA

Todo el saber universal a tu alcance en mi enciclopedia mundial: Pinciopedia