Te quiero más que a la salvación de mi alma

Te quiero más que a la salvación de mi alma

EL PERIODO AZUL DE DAUMIER-SMITH

EL PERIODO AZUL DE DAUMIER-SMITH
Perfectos la introducción, con esa dedicatoria falsa a alguien de quien apenas se dice nada; y el final, con la Chica Americana en Shorts, el abandono de la Hermana Ira –la Dulce- y la continuidad de Bambi. En el entretanto un cuento hermoso sobre la pintura, la belleza, las mujeres y la reclusión.
Un poco antes del final: la EXPERIENCIA, una escena, un flash, una epifanía, con esa mujer entre ortopedia -¿hay algo menos zen que los aparatos ortopédicos?( Sí, los ventrílocuos). El chico hace ademán de tenderle la mano, pero el vidrio está en el medio. Nota para eruditos: estudiar las analogías con Luis Buñuel y su fetichismos: La vida criminal, Ese oscuro objeto.
Interesante: el toque fifty del cuento, que si bien trata de los años 30, no puede desentenderse del touch 50’s en el que escribe JDS. Otra nota: relaciones con Capote, Truman Capote. Y humor, mucho humor. Con sus estancias físicas en la escuela de arte, toutes les choses en français, le Ritz, el paralítico con mucho dinero –que aparece dos veces, la menos- , los perros barcinos, el amor a la monja: algún sábado, por casualidad; ¿le resulta satisfactorio ser monja?; la lentitud de esos días insufribles; “yo mismo vivo como un mal monje”; ¿cuáles son sus días de visita?
Grandes artistas: Sargent: John Singer Sargent y Antonello de Messina; y ese Picasso, que no hacía caso a nadie.
Y para terminar, una pregunta: ¿Quién es el quinto alumno?

1 comentario:

Portnoy dijo...

Ya que mencionas a Buñuel en Tristana, adaptación de la novela de Galdós, hay otra buena escena ortopédico-sexual.
(y mucho cura suelto)

Un saludo

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