Te quiero más que a la salvación de mi alma

Te quiero más que a la salvación de mi alma

Callejeros (cuatro) vecinas valencia

Es un poco largo; pero bueno
PI

Juan Diego Florez - La donna e mobile

In omaggio
PI

INCIPIT 6. EL ELEGIDO

¿Quién toca las campanas?

¡Tañido de campanas, torrente de campanas supra urbem, sobre la ciudad entera, en sus aires inundados de sonido¡ Campanas, campanas se agitan y balancean, vibran y se mecen tomando impulso en sus vigas, en sus yugos, a cien voces, en confusión babilónica. Pesadas y ágiles, retumbantes y resonantes; sin ritmo no concierto, hablan todas a la vez y se quitan la palabra unas a otras, se quitan la palabra hasta a sí mismas: golpean los badajos y aún no han dado respiro al excitado metal cuando de nuevo golpean oscilantes del lado opuesto, sobre su propio martilleo, y así, cuando aún resuena “In te Domine speravi”, ya empieza a resonar también “Beati, quorum tecta sunt percata”, en tanto que se entrevera, terso, el sonido de lugares más pequeños, como si el monaguillo estuviera agitando la campanilla de la consagración.

De El Elegido, de Thomas Mann

FRASE DE LA SEMANA

Bien que fuiesteis echados entre los tiestos, Seréis como las alas de la paloma cubierta de plata, Y sus plumas con amarillez de oro.
Salmos 68, 12

INCIPIT 5. REQUIEM PARA UNA MUJER

REQUIEM PARA UNA MUJER
ACTO PRIMERO
EL TRIBUNAL (UN NOMBRE PARA UNA CIUDAD)

El tribunal es menos viejo que la ciudad, que comenzó en cualquier parte a la vuelta del siglo como una factoría de la Agencia Chickasaw y continuó como tal por cerca de treinta años antes de descubrir, no que careciera de un archivo para sus anales y no ciertamente que necesitara uno, sino que solamente creándolo o por lo menos decretándolo, podría dominar una situación que de otra manera le costaría el dinero a alguien; [sic]
El poblado tenía los registros; incluso el simple desposeimiento de los indios engendró con el tiempo un rudimento de archivo, dejando de lado la camada normal de la ruinosa confederación de hombres contra el ambiente –aquel tiempo y aquel erial-, en este caso una mezquina, descolorida, abarquillada, desordenada y a veces ininteligible colección de adjudicaciones de baldíos y patentes y traspasos y escrituras y facturas de ventas de esclavos, y listas de oficinas de moneda espuria y cotizaciones de cambios, y embargos e hipotecas, y anuncios de recompensas por negros y otros ganados fugitivos o robados, y anotaciones aparentemente diarias de nacimientos y matrimonios y defunciones y ahorcamientos y subastas públicas de tierras, acumulándose lentamente durante esas tres décadas en una especie de piratesco cofre de hierro, en el cuarto interior del correo-factoría-almacén, hasta aquel día en que, treinta años más tarde, por causa de una evasión de la cárcel, fue traído a ancas de caballo desde Carolina, a mil millas de distancia, un antiguo y monstruoso candado de hierro; la caja fue trasladada entonces a un pequeño y nuevo cuarto anexo semejante a un cobertizo para leña o pareos constreñido dos días antes contra un muro exterior de la mortuoria cabina de agrietadas tapias de la derruida cárcel; y de esta manera nació el tribunal del condado de Yoknapatawpha:

FRESA DE LA SEMANA

"Si tu marido te pega
Dále golpes tú también
Si no puedes con las manos
Pégale con la sartén
Colorá"
Celia Cruz

FRASE DE LA SEMANA

Retomo un clásico de los blogs: las frases
"Hay personas que creen que decir algo malo sobre alguien les hará sentirse más importantes. La realidad es todo lo contrario. Les hace más insignificantes. La gente debería decir algo bueno sobre los demás, o no decir nada"
Cary Grant

SOSPECHA


Ayer noche vi Sospecha, y me reía sólo. Pensaba sobre todo en lo que les decía Hitchcock a los pelmas de Cahiers y a sus teorías del cinema-verité:
"El cine no es un trozo de vida; es un trozo de pastel"
Y así es: la película es divertidísima en su primera media hora: lujo, carreras de caballos, la caza, bailes con muselinas, cumbres borrascosas. Después se convierte en una enorme intriga y es siempre sorprendente la cara que pone Cary Grant ante las dudas sobre si es o no es un asesino. La cámara lo enfoca y él nos mira interrogando; es posible que hasta el final no decidiesen que él no podía ser una asesino -comercialmente hablando.
La escena de la leche, además de ser muy muy tórrida es tremenda. El director colocó una bombillita dentro del vaso para que brillase el delito.
Y es tan freudiana.

INCIPIT 4. NUNCA LLEGARAS A NADA

Nunca llegarás a nada

Un inglés al que encontramos no recuerdo dónde, y que nos acompaño durante varios días y quizá semanas enteras de aquella desenfrenada locura ferroviaria, llegó a decir -tras muchas noches de poco dormir y en el curso de cualquier sabe qué mortecina, nocturna e interminable conversación- que no éramos sino unos pobres deterrent tratando en vano de sobrevivir. Luego dijo que no comprendía nada; preguntaba porqué seguíamos empeñados en viajar sin sentido (tal vez por eso nos seguía) y pedía que le explicáramos mejor lo que pensábamos acer, que -por favor- se lo dijéramos de una vez y claramente, porque de otra forma nos abandonaría siempre a nuestra triste suerte.

INCIPIT 3 EL CAMARADA

EL CAMARADA
Me llamaban Pablo porque tocaba la guitarra. La noche que Amelio se rompió el espinazo en la carretera de Avigliana, yo había ido con tres o cuatro a una merienda en la colina -no muy lejos, se veía el puente - y habíamos bebido y bromeado bajo la luna de setiembre, hasta que por culpa del fresco tuvimos que cantar dentro. Yo tocaba -Pablo esto, Pablo aquello -, pero no estaba contento, siempre me ha gustado tocar con alguien que entienda, pero aquellos sólo querían gritar más fuerte. Todavía toqué la guitarra yendo para casa y alguien cantaba. La niebla me mojaba la mano. Estaba harto de aquella vida.
Ahora que Amelio había acabado en el hospital, no tenía con quien echar una parrafada y desahogarme. Se sabía que era inútil ir a verlo porque gritaba día y noche y blasfemaba, y no reconocía a nadie. Fuimos a ver la moto que estaba aún en la cuneta, contra un mojón. Se había roto la horquilla, saltado la rueda, de milagro no se había incendiado. Sangre en el suelo no había, pero sí gasolina. Luego vinieron a buscarla con un carrito. Nunca me han gustado las motos, pero era como una guitarra destrozada.
Traducción de Esther Benítez

Pavarotti - E lucevan le stelle

En realidad quería poner el fragmento final de Redacted de Brian de Palma. En ese The endo mezcla imágenes "censuradas" del Irak de hoy con la introducción a E Lucevam le stelle; y es ABSOLUTAMENTE IMPRESIONANTE. Como , por cierto, toda la película. MUY MUY MUY RECOMENDABLE.
PI

INCIPIT 2. LA SAGA-FUGA DE JB

¡Veciños, veciños, roubaron o Corpo Santo!
En la mañana de niebla, casi al alba, las voces estremecen el aire como trompetas. Toca todavía la campana, a la primera misa; pero su sonido es tenue, precavido, como para entrar de puntillas en las alcobas oscuras, un sonido al que se da la espalda, que se esquiva o acalla metiendo la cabeza bajo las sábanas. “Pepiño, levántate, que ya son las seis y media.” Un sonido que sería impertinente si no fuera habitual; que sería íntimamente detestado si no actuara de despertador, a esa hora en que los que trabajan tienen que despertarse.
¡Veciños, veciños, roubaron o Corpo Santo!

Gonzalo Torrente Ballester. Destino, 1980

INCIPIT 1. VIAJE AL FIN DE LA NOCHE

La cosa empezó así. Yo nunca dije nada. Nunca. Fue Arthur Ganate quien me hizo hablar. Arthur, un estudiante, de medicina también, un compañero. Nos encontramos en la place Clichy. Después de almorzar. Quiera hablarme. Yo le escucho.- No nos quedemos fuera - me dice- ¡Entremos!Entramos los dos. Así es.- En la terraza -añade- pueden cocerse huevos. ¡Ven por aquí!Y nos dimos cuenta de que las calles estaban desiertas, por el calor; ni coches ni nada. Cuando hace mucho frío, tampoco hay gente en las calles. El mismo Ganate, lo recuerdo, me dijo al respecto:- Las gentes de París parecen siempre muy ocupadas, pero de hecho se pasean desde la mañana a la noche. Prueba de ello: cuando hace demasiado frío o demasiado calor para pasear, ya no se las ve; se refugian en los establecimientos a tomar café con leche o cerveza. ¡Así es! ¡Siglo de velocidad!, según dicen. ¿En dónde? ¡Grandes cambios!, según cuentan. ¿Cómo es eso? En verdad, nada ha cambiado. Continúan admirándose entre ellos, y eso es todo. Y tampoco es nuevo. Palabras, y no muchas; incluso en las palabras, poco han cambiado. Dos o tres por aquí, por allá, pequeños cambios...Satisfechos de haber cantado tan útiles verdades, permanecimos allí, sentados, encantados, mirando a las mujeres del café.

Viaje al fin de la noche, de Céline.

INCIPIT

La maravillosa Montse Vega tiene un blog -Ultimas páginas-con los finales de algunas novelas. Yo, como a mi edad ya me he acostumbrado a no terminar muchas novelas, le copio la idea, pero con un cambio, pondré las primeras palabras de algunas obras.
Llamaré incipit a estas notas y les pondré un número y todo.
PI
Cosas de Monste:
http://cheever.wordpress.com/
http://www.telecable.es/personales/agee/
http://www.javiermarias.es
http://ultimaspaginas.wordpress.com/
http://www.flickr.com/photos/montsev/

SUSIÑO SUSIÑO

No puedo, no puedo, pecador, resistirme a poner una notita sobre lo que dice Suso de Toro, ese fistro en esta caidita del Imperio Romano:

Suso de Toro niega, pese a estos elogios, haber escrito un libro hagiográfico sobre el presidente del Gobierno y afirma que sólo ha recogido en él las opiniones de sus familiares cercanos y las de algunos de sus compañeros de partido.

Respecto a su posición como intelectual que mantiene una especial relación con el poder político –es conocida su amistad con el presidente– aclara: “Yo digo de mí mismo que no soy cortesano sino partisano. No espero obtener con las cosas que hago una retribución. Nunca he buscado eso y de hecho mi posición pública siempre ha sido muy marcada y muy militante, lo que da lugar a un perfil que no es apto para un cargo político e institucional. Mi relación no es tanto con el poder como con la política. Creo en la palabra, como escritor y como persona. La palabra actúa sobre la realidad. Hoy aquí lo que hay es un acto de militancia. Y animo a la militancia cívica y a la franqueza y aborrezco mucho la equidistancia de cierta gente de letras que defiende el viejo prejuicio franquista contra la política (ni unos ni otros, etc.). Mi libro es “de parte” pero de buena fe. Las personas contrarias a Zapatero, si lo leen van a ver un libro hecho con honradez”.

Sobran las parole, menos una: lies lies lies je rep
Recogido de El Cultural de El Mundo -ese pecado- del 15-21 de noviembre de 2007, p.22

HACE MUCHO TIEMPO

Cuando esa señora de la Costa da Morte ccomenzó con su blog, algunos le dimo sla enhorabuena y la animamos. Hoy, que ha ganado un premio en Berlín la felicitamos con todo el cariño del mundo.
Es, un poco, la abuela de todos.
PI
https://www.blogger.com/comment.g?blogID=9064495004304003780&postID=6252322356706197505

JAMESIANA 29

In a letter to a Texan admirer, Henry James classified his novels as 'beef and potatoes', while his shorter tales were 'little tarts'. However, in the eyes of most contemporary critics, it is James's 'little tarts' that contain most substance and that display the full range of his aesthetic gifts. Although his novels have their admirers (particularly Portrait of A Lady), it is his novellas and contes that provoke most debate and interest. The Aspern Papers and The Turn of the Screw are perhaps the most well-known, but the short novels Daisy Miller, Washington Square, What Maisie Knew and The Spoils of Poynton are justly acclaimed, as are his short stories, 'The Lesson of the Master', 'The Real Thing', 'The Figure in the Carpet' and 'The Beast in the Jungle'. In these works, James manages to synthesise all of the great psychological achievements of the nineteenth-century novel, while also paving the way for more daring twentieth-century innovations.
James has many great themes in his novels, in particular the contrast between the old world (Europe) and the new (America), the position of women in society, and the quality and nature of art. However, his greatest subject is human consciousness. James is often seen as a 'backward move' in the evolution of the modern novel, because after the generous and expansive imaginative visions of Balzac, Dickens, George Eliot and Thackeray, in which all classes and types were included and embraced, James once more seems to shrink the scope of the novel to upper-middle-class drawing rooms and society gatherings. It is a return to the aesthetic principles of Jane Austen. However, this is to overlook James's revolutionary handling of his characters' inner lives. James was the first novelist to realise that many of the most significant human dramas take place internally. In this way, what is not said, what is not done, can be as potentially dramatic as a Dickensian 'unmasking' scene. Moreover, James's characters try to read each other's minds, try and decipher each other's real feelings and opinions. James always shows how interpreting other people is a flawed, fractious business. His characters misread each other, and themselves. A single perspective can only reveal a limited part of the truth.
For some critics, James's focus on psychological realism is a weakness. He is unable to show people acting, only people musing, meditating, hesitating and prevaricating. Certainly it is true to say that he is obsessed with the figure of the outsider, the spectator who thinks and witnesses, rather than the 'man of action' who wins wars and conquers women. However, this is hardly a shortcoming. Rather he makes the figure of the reflective visitor an emblem of the human condition. It is easy to identify with his protagonists as they postpone big decisions, shy away from confrontation, then regret their weakness and passivity. Like James Duffy in Joyce's 'A Painful Case', they are 'outcasts from life's feast'. In 'The Figure in the Carpet' and The Aspern Papers, the narrators are excluded from mysteries and secrets. James's protagonists always tremble on the verge, hover on the margins, pull back from the brink. It is as if James associated decision-making with death. When Isobel Archer chooses a mate in Portrait of A Lady, she suffers a kind of death. At the beginning of the novel, she is alone, and inundated with offers and possibilities. By the end of the novel, she is spoilt and contaminated by her contact with others. James's squeamishness and prissiness are not to everyone's taste. Certainly at his worst, he makes the reader yearn for the candour, crudity and passion of a D.H. Lawrence. However, at his best, he makes the reader empathise with the wilful self-sufficiency of his protagonists. To paraphrase Samuel Butler, life is chiefly a business of getting spoilt, and James shows how 'knowing oneself' is a lifelong task, constantly threatened by outsiders, prone to error, destined to failure.
James's style suits his subject-matter perfectly. Just as he wrote about hesitant outsiders, so his prose questions, prevaricates and postpones. It is brilliantly crafted, perfectly imitating the ebb and flow of consciousness. In his later novels, like The Golden Bowl, James can be frustrating to read, because he is so devoted to psychological realism, that he loses himself in sub-clauses, asides, qualifications and provisos. However, in his best work, his patient, roundabout style ideally suits his civilised, observant narrators.
Moreover, James was always happy to comment on his writing style and why he shaped his novels as he did. Indeed, he is widely praised for his literary criticism. In his Preface to the New York edition of Portrait of A Lady, he declared: 'The house of fiction has in short not one window, but a million', emphasising the huge scope of literary prose. In 'The Art of Fiction' (1884), he included his famous advice: 'Try to be one of the people on whom nothing is lost.' In his book on Nathaniel Hawthorne, he wrote: 'the flower of art blooms only where the soil is deep, [. . .] it takes a great deal of history to produce a little literature.'

A suivre...

El General - Juana

Sin prisas, hay que oirlo entero. Pillado ayer en "Sé lo que..." Grcias Miqui.
PI

2 RUSOS: NABOKOV Y CHEJOV

NABOKOVIANA
Me gustaría citar un resumen de la lectura que hizo Vladimir Navokov del relato “La dama del perrito”:

Todas las reglas de la narrativa han sido quebrantadas en esta maravillosa historia de veintitantas páginas. No hay un problema, no hay un verdadero clímax, no hay un punto final. Es una de las más grandes historias que se han escrito jamás.
Vamos a repetir los distintos elementos que son típicos de éste y otros cuentos de Chejov.
Primero: La historia está contada con la mayor naturalidad, no de sobremesa y junto a la chimenea como en el caso de Turgenev o de Maupassant, sino como cuando una persona le va contando a otra las cosas más importantes de su vida, despacio pero sin interrupción, en voz más bien baja.
Segundo: La caracterización, exacta y rica, está lograda mediante la selección cuidados y la distribución atenta de algunos rasgos mínimos pero sorprendentes con un absoluto desdén de la descripción sostenida, la repetición y el marcado énfasis de los asuntos corrientes…
Tercero: No hay moraleja ni un mensaje particulares
Cuarto: la historia está basada en un sistema de olas, en las tonalidades de tal o cual estado de ánimo… En Chejov lo que tenemos es un mundo de ondas en vez de partículas de materia…



Sexto: En realidad la historia no termina, porque mientras las personas sigan vivas no hay conclusión posible y definida de sus conflictos, sus esperanzas o sus sueños.
Séptimo: El narrador parece poner mucho empeño en aludir a minucias, que en otro tipo de relatos funcionarían como postes indicadores que denotasen giros de la acción… Pero precisamente porque estas minucias carecen de contenido, son importantísimas para reflejar el ambiente real de la historia.


Permítaseme que añada aquí una frase que me parece particularmente significativa (y que Nabokov incluye en su punto quinto): “En realidad sentimos…. Que, para Chejov, lo elevado y lo bajo no son distintos, que la tajada de sandía, el mar color lila y las manos del gobernador son puntos esenciales de ‘la belleza más compasión’ del mundo”

Cómo lee un buen escritor, de Francine Prose, p. 267

JAMESIANA 28

La última vez que le leí fue en 1968; su elección de esa noche fue un cuento de HJ "The Jolly Corner". La última vez que lo vi fue años má starde, en 1985, en el sótano que hacía de comedor en L'Hôtel de París. Habló con amargura sobre la Argentina y dijo que aun cuando alguine dice que un lugar es el suyoy sostiene que vive allí, en verdad se está refiriendo no al lugar sino a un grupo de pocos amigos cuya compañía lo define como propio. Luego habló de las ciudades que consideraba suyas -Ginebra, Montevideo, Nara, Austin, BBAA- y se preguntó (hay un poema en el que habla de esto) en cuál de ellas habría de morir. Descartó Nara, en Japón, donde "había soñado con una imagen terrible de Buda, a quien no vi sino toqué". "No quiero morir en un idioma que no pueda enteder", dijo. No concebía por qué Unamuno había dicho que anhelaba la inmortalidad. "Alguien que desea la inmortalidad debe estar loco, ¿eh?". (Con Borges, de Alberto Manguel, p.96.)
Cuánta, cuánta tristeza en JLB; qué triste es que el último cuento haya sido La esquina alegre, en El hombre de la esquina rosada. Es una locura la inmortalidad, la mayor; pero la reencarnación, ¿acaso no es una forma de la misma?.

UNA FRASE DE COETZEE

La vida cerrada del político típico es muy parecida a la vida de una casta militar o de la mafia o de los grupos de bandidos de Kurosawa. Uno inicia su carrera desde abajo, haciendo recados y espiando; cuando ha demostrado su lealtad, obediencia y disposición a soportar humillaciones rituales, se le permite la integración en la banda; a partir de ahí su primer deber es convertirse en el líder de la banda.
Diario de un mal año, de Coetzee, p. 138

ST Y ZP

De Toro está a ler O legado de Humboldt, de Saul Bellow: "Teño querenza polos xudeus europeos e americanos; eu sempre digo de min que son un xudeu".

Suso, Bien, bien, está bien decir estas cosas, y sentirlas, pero quizás no estuviese tan bien decirlas -y sentirlas- hace 70 años, en otro tiempo y en otro lugar.

Da Primeira República recolle a herdanza federal e da Segunda, a unitaria, pero que recoñeceu a existencia das nacionalidades, da segunda

Suso, tendréque revisar mis libros de historia. La primera, la de 1873, la de Salmerón, Pi y Margall, Castelar, y ¿cuál era el otro? La herencia federal, pues vaya descontrol de herencia. Supongo que ZP tendrá fuentes y fervenzas mejores que aquellas de 1873.

Sempre me sitúo nunha posición que me volve incómodo. Ninguén me escollería como ministro, nin como conselleiro, porque sospeitan de min. De feito, unha das calidades de Zapatero é que pode relacionarse con alguén coma min, porque eu non son cortesán, non podería levarlle a auga a ninguén. Pero con Zapatero podo falar con liberdade e esa liberdade elévao por riba da medianía. A miña relación con Zapatero é unha relación libre, como di a canción: "Nin eu llo pedín / Nin ela mo deu".

Suso, la canción entera dice:
"Eu alá non fun,
Ela aquí non veu"
Suso, Suso, lo de negarse a conselleiro es lógico y natural; también se negaba ayer en Hai debate -ma galega- Paco Rodrígues. Mientras tanto, el pillo de El País que le había tirado el anzuelo sonreía, vaya si sonreía el pillo ese.

Non debo, porque sería deslealdade e faríalle moito dano a Zapatero, criticar cousas del.

Suso suso suso, nin moito nin pouco nin ningún. Non lle fas ningún.

Zapatero, Rey Juan Carlos, Hugo Chávez: Por que no te Callas

Sardá, vas sobrado¡¡, como siempre. Pero bien. ¿Por qué no sigues con CM?

RELATO

EC 2.11 EL RELATO

El desorden se había apoderado de la inmensa estancia después de doce horas de celebración; señal de que la fiesta había sido un éxito. El abuelo presidía, solo, la mesa, más vacía ahora que nunca, repleta de las ausencias que habían cubierto de risas, brindis y alegría la jornada sexagenaria.
Los más pequeños dormían ya, los padres –sus seis hijos, la primogénita y sus respectivos cónyuges- se habían reunido en la biblioteca; grupos de jóvenes y viejos continuaban la celebración en el hall, donde la gran lámpara de hilos blancos y verdes iluminaba al grupo de jazz que animaba la sesión. Mientras, retirados, los hijos, el padre lo sabía, casi podía oírlos, se disputaban la herencia: los lobos en jauría y el águila en una soledad plena, sabiendo que el fin estaba cerca. Dispuesto a la aceptación plena de las condiciones de su compromiso.
El abuelo consultó su reloj y le mandó un mensaje a Tu: en una hora estoy en el hotel, le dijo, quería que le preparase las mejores niñas; dos o tres nínfulas eran suficientes para consumar el rito.
Enseguida abandonó la casa en silencio, arriba, en el ático lo esperaba Pound con el helicóptero. Cruzarían la frontera y llegaría al bosque de Constance con el ánimo reforzado; el fin. El horror no, el máximo goce, el reconocimiento de que la vida nueva lo esperaba, el no quedarse expectante. El viaje a por ese más allá. Pero no quería morir solo.
Desde el cielo se admiraba, aún de noche, la espléndida plenitud de la finca de Constance Tu. Arriba la montaña de vegetación pelada, aliagas y brezo, más abajo, el bosque de robles y los jardines de la llanura. El campo de golf, las pistas de tenis y los pabellones termales, a la derecha; en el centro la gran mansión con su planta en forma de cruz de San Andrés; al otro extremo el estanque, con la isla en el medio y los cuatro puentes formando una estrella, las manchas azules de las piscinas y los cenadores espigados aquí y allá, antes del rectángulo brillante que formaba la pista de aterrizaje.
Tu lo esperaba en el bar; una dama de negro interpretaba canciones francesas ayudada por un acordeonista ciego. En la barra viejas travestis decoraban la estancia y en las butacas algunos clientes, chicos jóvenes, mujeres aburridas, aguardaban su turno. El placer les esperaba arriba, al final de la escalera.
-Cariño, felicidades. Vienes a cumplir lo prometido; ¿has dejado ya todo hecho en tu casa? Supongo que tus hijos y sus abogados estarán ya en plena refriega. Tienes que firmar el testamento, nos cedes todo, claro.
-Vayamos, querida, mi Tu de siempre –le dijo, mientras acariciaba el satén de su talle, lo recorrió el frío de su espalda, la besaba en las mejillas, duras como el más duro alabastro, y la abrazaba como nunca, sintiendo las formas severas de una moderna koré .
En la habitación lo esperaban dos niñas, jóvenes, hembras en todo caso. La edad era indefinida, tanto semejaban infantas disfrazadas de personas mayores como mujeres arregladas para parecer niñas. La luz suave, de focos escondidos, llenaba de sombras la escena. El abuelo enseguida se puso el traje para el ritual, su amiga lo ayudaba y en unos instantes apareció como un mago o un sacerdote de un extraño culto, de misteriosos ritos orientales. Las niñas, a ambos lados de la cama, parecían flores mustias, con los ojos demacrados, la piel pálida, las melenas ondulantes cubriendo sus pechos incipientes y las sedas del cobertor tapando sus sexos.
Luego aparecieron dos adolescentes, jóvenes hermosos, con su sexo tan poderoso y pulido como un falo de Delfos. Se encaramaron en el lecho y comenzaron cumplir las indicaciones del anciano. Este, mientras, de pie en una esquina, se consolaba pensando en lo que podría haber sido, pero ya no era; se palpaba su pene mutilado y recordaba la noche en que entregó su sexo a la divinidad oscura, a la diosa de la noche, a la Selene de sus sueños. Tu, al otro lado, le sonreía y lo acompañaba en cada uno de sus movimientos.
El abuelo quería terminar pronto. Los adolescentes se fueron. Las niñas se dejaron caer, rendidas, sobre la cama. La amiga le entregó la mandrágora. El viejo preparó una pipa, luego otra y otra y otra y todos iban cediendo bajo el placer licuante de las drogas. Todo se transformaba: la habitación era un palacio oriental y las niñas odaliscas veteranas; el anciano un sacerdote insano y Tu la mujer de la Luna, la Astarté que regía el destino de aquellos cuerpecitos que ya no verían más al astro nocturno.
Un Endimión sereno y perverso se adentró en la estancia con plantas y raíces de mayores y distintos efectos. Todo se transformaba, el cuarto era un mundo nuevo, el centro de un paraíso estrellado y Tu se fue. El abuelo se mezclaba con su entorno, los cuerpos de las nínfulas lo envolvían; y el triste joven continuaba proporcionado más y más aromas, humos y esencias de otras percepciones. Las puertas se abrían para no cerrarse más.
Amanecieron los tres muertos, el abuelo a los pies de la cama, con el rostro más dulce que nunca; las niñas a su alrededor, las difuntas más hermosas del mundo. Endimión se despertó y contempló su obra. Constance llegó muy pronto, nada más sonar el timbre, como si estuviese vigilándolo todo en el cuarto de al lado.
Allá, en el otro mundo, donde habitaba lo real, los pequeños nietos se iban despertando, acudían a la habitación de sus padres para encontrar los cuerpos muertos de sus genitores. El mayor de todos, Sebastián, bajó las escaleras entre los cadáveres de aquellas amistades vistas durante la cena. Más alucinados que asustados, los pequeños grupos de hermanos, trece en total, abrieron puertas y ventanas. El sol del invierno llenó la estancia y multiplicó el horror.
El ruido hizo entonces que los criados subiesen del sótano a poner orden en todo aquello.

ERRE QUE EERE

El ex presidente del Gobierno José María Aznar ha reiterado hoy que «los que idearon» los atentados terroristas del 11 de marzo «no están ni en desiertos remotos ni en montañas lejanas» y ha recalcado que «sean quienes sean» consiguieron su objetivo: «cambiar el curso político de España».Aznar ha asegurado que mantiene «íntegramente» lo que dijo en su intervención «durante doce horas» ante la comisión parlamentaria de investigación del 11-M, en declaraciones a Antena 3 recogidas por Efe.«Lo mantengo íntegramente. Digo que los que idearon estos atentados yo creo que no están ni en desiertos remotos ni en montañas lejanas. Lo dije entonces y lo repito ahora, sean quienes sean», ha manifestado.El ex presidente del Gobierno ha señalado que no piensa «en nadie en especial» cuando realiza esa afirmación, pero ha insistido en que el 11-M tenía «un objetivo muy especial», el de «cambiar el curso histórico de España».Preguntado por si considera que detrás de los atentados puede haber algo más que el terrorismo islamista, Aznar ha respondido que «sus conexiones tarde o temprano se sabrán, si es que las hay».El ex jefe del Ejecutivo ha indicado que de la sentencia del 11-M «no se deduce» lo que «se dijo aquellos días: atentados-intervención en Irak-la culpa es del Gobierno, no de los terroristas».«Eso no se había dicho jamás, en ningún sitio del mundo. Lo que tenemos en la memoria son las sedes del PP rodeadas de gente y los militantes, los diputados, los ministros, el propio presidente del Gobierno, siendo tildado de criminal y asesino», ha argumentado.

BUS STOP


Sin Marilyn Monroe...

Niños hartos de padres, por Vicente Verdú

En un reciente artículo, el señor Verdú nos critica; pero ya dice el latinajo: excusatio non petita...
Se nos critica pero se nos cita al menos 20 veces, que si los padres tal, que si los padres cual, que si lo spadres aquí y que si los progenitores allá.
Yo lo leí con mi hija -12 años- y ella, claro está, totalmente de acuerdo. VV, tienes el consenso de los menores¡¡¡
Dos puntualizaciones. no es verdad que los padres seamos los inadaptados al nuevo modelo familiar: en realidad, mi generación, la de los cuarenta y muchos, hemos estado poco, muy poco con los padres, porque se pasaron la puta vida trabajando.
La segunda: hablar de la poderosa, sutil e inteligente CONDUCTA¡¡¡¡ del agua, me parece un poco exagerado de más.
Por lo demás, el artículo e smuy divertido, y si se lee con niños más; y con nínfulas o faunículos mejor.
PI

LA TRISTEZA


Esta imagen me ha impactado; casi al lado, en la página 21 del diario El País, fechado el jueves 1 de noviembre de 2007, día de Todos los Santos y víspera de los Files Difuntos, aparecia otra foto. Otra imagen donde aparecían Zaplana y ese tal Pujalte riéndose. He pensado en ponerla también, pero no se lo mercen.

JAMESIANA 27




Otro ejemplo más de la suerte -buena o mala o peor- que ha tenido HJ con las portadas de sus libros en Expaña. Esta edición de 1974, en la tan socorrida colección Libro amigo de Bruguera, es de un siniestro impactante.

FAULKNERIANA 2

FAULKNERIANA 2
He aquí en gran medida el profundo tema de WF: el robo de la tierra a los indígenas o la violación de las esclavas vuelve de forma imprevista, varias generaciones después, para acosar al opresor. Al mirar atrás, el heredero de la maldición sacude la cabeza compungido. Creíamos que eran impotentes, dice, por eso hicimos lo que hicimos; ahora vemos que no eran impotentes en absoluto.
“La culpabilidad trágica –escribe Jean-Pierre Vernant- toma forma en el constante choque entre la antigua concepción religiosa de la fechoría como una profanación achacada a toda una raza e inexorablemente transmitida de una generación a la siguiente… y el nuevo concepto adoptado por la ley según el cual se define al culpable como a un individuo particular que, al actuar sin ninguna coacción, ha elegido deliberadamente la comisión de un delito.”
Diario de un mal año, de Coetzee, p. 62

JAMESIANA 26

Los nuevos teóricos de la vigilancia dicen que no va a haber más secretos, refiriéndose a algo muy interesante: que la era en que los secretos contaban, en que los secretos podían ejercer su poder sobre las vidas de la gente (pensemos en el papel de los secretos en Dickens, en Henry James), ha terminado; nada que merezca la pena conocerse no puede ser descubierto en cuestión de segundos, y sin demasiado esfuerzo; la vida privada es, a efectos prácticos, cosa del pasado.
Diario de un mal año, de Coetzee, p. 35

WIKIPEDIA

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